Nuestra bodega

Posee una estructura nueva realizada en ladrillos, piedra común y piedra volcánica, con implementos de última generación.

Nuestros Vinos

La Bodega Alta Esperanza trabaja una gran variedad de productos que apuntan al gusto del consumidor,
elaborando vinos varietales como el Malbec, Cabernet, Syrah, Bonarda, y Chardonay.

Nuestra finca

Bodega Alta Esperanza posee varias fincas destinadas a la prducción de la Vid. La gran mayoría de ellas, en particular
las mas nuevas, poseen espalderas y son regadas con sistemas de micro goteo controlado.

nuestra historia

A principios del siglo XX la familia Longo preparaba vinos en forma artesanal para consumo y deleite propio como era costumbre de la época de aquellas familias italianas oriundas de Foggia - Pietramonti Corvino y como muchas de ellas, en busca de mejores perspectivas de vida, algunos de sus integrantes con espíritu aventurero se lanzaron a hacerse el América. Fue así que Don Vittorio Longo, abuelo de Juan, se embarcó hacia la República Argentina y se instaló en Tinogasta, localidad que se encuentra ubicada al Noroeste de la ciudad de Catamarca. Se cumplieron allí todos sus sueños que comenzaron con la compra de una propiedad de 40 hectáreas del departamento de Tinogasta, dando inicio a una familia tradicional en la elaboración de vinos argentinos de calidad y fundando la primera bodega. Desde entonces, Longo no ha detenido su crecimiento y desarrollo, convirtiéndose en la actualidad en la principal bodega de la provincia obteniendo distinguidas menciones. Juan Longo, apasionado del vino y siguiendo los pasos de su padre y de su abuelo, estudió la carrera de Enología para perfeccionar los conocimientos de sus antecesores en la universidad de Mendoza (Don Bosco) obteniendo la medalla de honor al mejor promedio. Una vez recibido trabajó como enólogo principal en tres bodegas incluída la de su padre. Pero no conforme con su exelente trabajo se lanzó a cumplir un viejo sueño, su propia bodega. Para tan esperado anhelo contó con el apoyo incondicional de su esposa Graciela Sesto, actual presidente de la institución, y ha logrado así crear una bodega de tipo artesanal con productos orgánicos, construcción moderna y tecnología de punta para obtener uno de los mejores vinos del mundo gracias a un original sistema de elaboración. Desde el proceso de molienda hasta la estiba final, el vino recorre todos los caminos productivos pasando de un recipiente a otro por la fuerza de gravedad terrestre, lo que evita el contacto con el oxígeno, enemigo por excelencia del vino. Al mismo tiempo se conserva intacta la calidad e intensidad de los aromas y sabores de la uva.